viernes, 13 de julio de 2012
Lágrimas por un dolor incomprendido.
¿Por qué?. ¿Por qué el ser humano es tan jodidamente caprichoso?. Nos encaprichamos de las cosas que no podemos tener, cosas innacesibles, que por una u otra razón nos llevan por el camino de la amargura. Tenemos que ansiar lo inalcanzable, lo imposible, y si es posible, no es éticamente correcto, simplemente, porque nuestra moral no nos lo permite. Y evidentemente no podemos traicionar a nuestros principios, porque sin ellos no somos personas, somos simplemente seres danzantes sin un rumbo ni un destino determinado en esta vida. Más vale que esto merezca la pena, más vale que llegue mi pieza del puzzle, mi trozo de pizza, mi parte del pastel, mi media naranja, mi sal, mi yang, la otra parte que me complementa, la parte que me llene como persona y que haga completar el círculo de la vida.
Misión: Ser feliz.
Dificultad: La hostia de difícil...
...pero no imposible.
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